Los “amantes de la sabiduría” estamos en un camino constante de la búsqueda de la verdad, una verdad que nosotros elegimos.
Podemos ser nosotros los que vayamos al conocimiento, o puede ser que la información nos sea arrojada invitablemente, cosa que hoy en día sucede constantemente ya sea de forma interesada o de forma casual.

Puede que el Pensamiento Crítico no sea necesario para ejercer un Pensamiento filosófico y viceversa, pero ambos dos son herramientas indispensables en a búsqueda del conocimiento.

El Pensamiento Crítico influye en la búsqueda de lo verdadero, mediante la humildad intelectual, una mente abierta y apoyados en la libertad de pensamiento, nos vemos en la necesidad de evaluar la consistencia y la validez de la información que nos exponen. A veces nos preguntamos “¿Como puede ser que la gente se crea realmente lo que dicen en este anuncio?” Pues sencillamente porque no estan aplicando un filtro, no tienen la costumbre juzgar lo que les llega, y estan aceptando toda la información ofrecida como válida y real.
Seamos incorfosmistas, seamos buscadores, arriesgados, rebeldes, irreverentes, seamos incluso indeseables y molestos, pero no seamos tontos.

Una vez que aceptamos la información, y no tengamos duda de ella, podemos ejercer el Pensamiento Filosófico.
Igual que el Pensamiento Crítico afecta a lo verdadero y lo falso, en el Pensamiento Filosófico busca lo bueno y lo malo, pasamos de enfrentar algo a la verdad, a enfrentarlo contra nosotros mismos, no me interesa la verdad, me intereso yo mismo y la forma en que me reflejo esta información que me ha llegado para enfrentarla a mis creencias y virtudes.

Hoy en día es más la información que nos dan ya pensada, que la que recogemos directamente del mundo sin que nadie la haya pensado antes, abrimos nuestras orejas a personas que no tienen nada que decir, y ya que no podemos impedir que el mundo esté lleno de mentiras y tonterías, si que a titulo particular deberíamos impedir que, en primer lugar aceptemos todo lo que nos llega, y en segundo lugar lo tengamos en cuenta a la hora de pensar el mundo e incluso a la hora de pensarnos a nosotros.

Un ejemplo de todo esto:

Constantes noticias de que “los jóvenes son unos gamberros”.
La abuela que en casa acepta lo que le llega ya que a su edad no le apetece mucho pensar.
Esa abuela se cruza con jóvenes y siente temor y desagrado.
Ese constante temor y desagrado junto a la asimilación de las noticias hacen que la abuela se consolide en una posición anti-juventud.
Quizá sabiendo el porcentaje de jovenes gamberros por provincias pudiera haber hecho que la abuela no sienta tanta angustia el resto de los días que le quedan.
La angustia vende, por lo tanto las noticias de gamberros seguirán si interesan, a la vez que la abuela transmitirá y venderá su angustia a otras personas si aprende que así puede captar la atención.

Habría que revisar hasta que punto estas situaciones ya nos han influido de forma subjetiva en nuestras ya formadas opiniones de política, economía, deporte, prejuicios e incluso filosofía.
Lo que no pudo arreglar el Pensamiento Crítico en su momento puede ser que lo arregle el Pensamiento Filosófico ahora, piénselo, píensese.