¿Es la muerte lo que más tememos? ¿Es el el miedo a la muerte más grande que el miedo a un gran sufrimiento? Son preguntas para pensar.

¿Es racional tener miedo a la muerte cuando es el final de todo? En general pensamos que sí, porque la muerte es la pérdida de la vida, y vivimos con el espejismo de una vida sin final, pocas veces son las que tenemos en cuenta nuestro ocaso o las que hablamos de él como algo natural y aceptando su inevitable llegada.

Los epicúreos pensaban que la muerte es un estado de inexistencia, no hay que temerla, pero cuando hablamos de muerte dolorosa ahí sí que podemos tener miedo racionalmente.
Hay una idea muy significativa de esta escuela que dice algo así como “no hay que temer a la muerte, pues cuando estamos vivos no llega, y cuando llega ya  no estamos vivos para verla” lo que nos resume su pensamiento, la muerte como algo que no existe, algo que nunca vemos, y por lo tanto no deberíamos temer tanto.

Los estóicos por su parte pensaban que no hay que temer a la muerte, pues no se puede hacer nada al respecto, su típico punto de vista estóico les hacía ver este temor como algo irracional, no hay ruta de escape a la muerte ni nada que pueda cambiarlo.

Hay otro punto de vista interesante del miedo a la muerte, y es e punto de vista evolutivo, darwiniano, que sugiere el miedo a la muerte como algo natural, ya que el ser humano está genéticamente creado para sobrevivir y reproducirse, y se ve el miedo a la muerte como un instinto que obliga a realizar estos actos antes de morir.
Sobre esto podemos contraponer la opinión de Voltaire, que apoya que el ser humano sea el único animal consciente de su muerte, pero eso no implica que el resto de animales no luchen por su reproducción y supervivencia, por lo que podemos entender el miedo a la muerte como algo que proviene de la cultura y el pensamiento, y quizá sea esto mismo lo que pueda cambiar dicho temor.

El miedo a la muerte es algo curioso, José Antonio Marina, en su libro “Anatomía del miedo” determina que nos volvemos miedosos por 3 causas, sucesos traumáticos, daños penosos y repetidos, y por aprendizaje social, siendo que no tenemos sucesos relacionados con la muerte podemos deducir que nuestro miedo procede de algo cultural, y muy cercano a lo irracional.

Incluso después de todo esto podemos seguir viendo a muerte con miedo. Al principio he formulado la pregunta  ¿Es el el miedo a la muerte más grande que el miedo a un gran sufrimiento? Y podemos seguir pensando que sí, ya que si nos pusiéramos muy estóicos y perdiéramos este miedo a la muerte puede que nos siguiera dando miedo por el sufrimiento ajeno ya que la muerte es socialmente visto como algo negro y triste pero ¿Qué pasa en las culturas donde se celebra la muerte? ¿Si la muerte fuera bien considerada cuando es heróica como en la antigüedad, o si se recordara por nuestros seres queridos como algo bueno y natural nos daría tanto miedo?